El mercado asiático

El mercado asiático es un mercado exigente que requiere atención y una adaptación constante.

Más allá de las rigurosas condiciones de exportación en Asia, el desarrollo y el crecimiento económico de ciudades particularmente secundarias abren nuevos mercados con un modo de consumo diferente. Si bien solía ser un producto de lujo, el vino se está volviendo más atractivo, especialmente para los consumidores más jóvenes cuyo poder adquisitivo ha aumentado. El vino ahora se asocia con un estilo de vida.

Esta nueva clientela tiene verdadero interés en saber más sobre los vinos que consume. Esta sed de conocimiento es más que una tendencia, se traduce en una demanda de proximidad y en encuentros con los productores. Este nuevo consumidor no solo presta atención al origen, a la marca y al envase, sino también a la notoriedad del viñedo, a la calidad del vino y a las recomendaciones.

También se aprecia un creciente interés por los vinos procedentes de la agricultura sostenible: vinos orgánicos, biodinámicos, naturales y con IGP, sobre todo en Corea del Sur y Taiwán.

Se espera que el mercado del vino de Asia-Pacífico crezca casi un 14 % entre 2017 y 2022, el mayor aumento de entre todas las regiones del mundo. Los mercados más atractivos de Asia son China, Corea del Sur y Japón, mientras que los principales mercados emergentes son Taiwán y Singapur en el Sudeste Asiático.

(Fuentes :  Marketing Chine – Julio 2019 |Business France – 2019 | agence Adocc- mayo 2020 | Ambafrance.org  )

El mercado americano

La crisis sanitaria mundial y las limitaciones aduaneras no han perdonado tampoco al sector del vino y de las bebidas espirituosas en Norteamérica, donde todos los actores de la industria se han visto obligados a adaptar sus canales de distribución. Con un consumo anual de 11 litros per cápita en Norteamérica, y con las ventas en línea desde plataformas web especializadas, la democratización del reparto a domicilio, etc., el comercio electrónico cobra todo su sentido y resulta un elemento decisivo para el mercado norteamericano.

Con 650 millones de consumidores, 2000 millones de dólares en importaciones y la evolución de las mentalidades culturales, América Latina ve su consumo de vino multiplicado por 2 y experimenta un creciente interés de los consumidores por las denominaciones de vinos extranjeros y por los vinos IGP, junto con los DOP y AOC, particularmente en Argentina, Uruguay y Chile.

Los consumidores son por lo general sensibles al precio, pero las categorías socioprofesionales más altas tienden a buscar productos nuevos y de mayor calidad.

A pesar del impacto de la covid-19, los avatares políticos y las crisis económicas, los mercados americanos se mantienen al alza y ofrecen muchas oportunidades para los productores que deseen exportar su vino.

(Fuentes:  Business France San Francisco – abril 2020 | Vitisphere et Team France Export – junio 2020)

El mercado europeo

Con un aumento del 5 % de las importaciones mundiales en volumen en 2018 y 3 de los 5 países (Francia, Italia, Alemania, Estados Unidos, China) alcanzando ellos solos el 50 % del consumo mundial, el sector del vino y las bebidas espirituosas representa el 65 % de la cuota de mercado de la Unión Europea.

Muchos países como Polonia, Rumanía, Hungría o Ucrania, entre otros, están avanzando hacia hábitos de consumo más occidentales. El aumento de su poder adquisitivo beneficia al mercado del vino, cuyo consumo sigue aumentando. El desarrollo de la cultura de la vinoteca y la multiplicación de las acciones de promoción del vino y de formación al consumidor favorecen el crecimiento del mercado.

El mercado europeo también presenta, desde hace varios años, un gran interés por los vinos de gama alta, bío/orgánicos, con alto valor medioambiental (AVM), naturales, biodinámicos... 

Entre las preocupaciones sanitarias y los cambios en el momento de su consumo, las oportunidades para hacer negocio siguen siendo numerosas. A pesar de la fuerte competencia entre los países productores, los expertos siguen confiando en las exportaciones europeas, que deberían mantenerse gracias a la fuerte demanda de vinos con indicación geográfica.

(Fuentes :  Business France – 2019 | agence Adocc- mayo 2020 | Ambafrance.org | CCI France – 2019
France Agrimer – julio 2020 | vinetsociete.fr – 2019 | la revue du vin de France – 2018 | vitisphère – enero 2020)